miércoles, 9 de octubre de 2019

Desesperación...




   “-¿Por qué lo hiciste…? escucho que le hablaban, por lo que, lentamente, abrió los ojos, desorientada...

Se encontraba sentada, recostada en la pared de un lugar desconocido, pero que aun así se le hacía muy familiar, aunque no sabía porque. Sin embargo, el ambiente lúgubre de ese lugar le ponía los pelos de punta, como si tuviera un mal presentimiento.

Se miró a sí misma, sabiendo que había vuelto a su forma de niña. Aun no entendía porque en casi todos sus sueños tenía esa apariencia, pero trato de no darle importancia, mientras se levantaba, para explorar mejor el lugar.

-¿Por qué lo hiciste? volvió a escuchar, por lo que alzo la mirada, encontrándose con una alta figura encapuchada que la miraba seriamente con sus ojos rojos sin vida…

Se sorprendió al verlo, y más de que aun pudiera recordarlo a la perfección, a pesar de que habían pasado tantos años desde la última vez que lo vio.

-¿...amo? –pregunto confundida y extrañada, no solo por su presencia, sino por no entender a qué se refería...

… pero por alguna razón su instinto le decía que algo no andaba bien, y no sabía si era por el ambiente pesado que la rodeaba o la pregunta tan rara que le había hecho.

Su mente se encontraba muy confusa en ese momento, sabía que se encontraba en algún momento de su pasado, ya que gracias a él había reconocido el lugar en que se encontraba, pero no podía recordar en que momento exactamente, como si algo intentara bloquearlo de su memoria, lo cual solo la ponía más nerviosa.

Hasta que desvió su mirada al suelo, apreciando rastros de sangre fresca en el piso, dando un pequeño respingo…

¿eh?

Lentamente volvió a mirarse, notando que por alguna razón, ahora su ropa y sus manos estaban manchadas con la misma sustancia, siendo que antes no estaba ahí.

¡¿Pero qué?!

Aterrada, empezó a mirar a su alrededor, observando que había más sangre por doquier, al igual que un cuchillo de filo negro y una cinta blanca manchados con está cerca de ella, pero no fue eso lo que llamó su atención...

...lo que la había dejado perpleja, era el cuerpo mutilado y tirado sin gracia a unos metros de ella, manchado de pies a cabeza con el líquido rojo.

Daba la impresión de ser una escena sacada de alguna película de terror.

De repente sus pequeñas piernas le temblaron, por lo que sin poder sostenerse, cayó de rodillas, horrorizada con lo que veía, más aun sabiendo quien había cometido tal pecado imperdonable.

Tan ensimismada estaba, que no pudo reaccionar cuando su amo la había agarrado del pescuezo, empezando a ahorcarla. 

Ella se asustó, por lo que intento gritar, patear, retorcerse, lo que fuera, pero su cuerpo no le respondía. Estaba demasiado aterrada, especialmente por la mirada de odio que recibía de su amo, provocándole escalofríos, y que sus ojos se humedecieran con lágrimas sin derramar.

Por lo que, no noto como el suelo bajo ella se resquebrajaba, abriéndose, dejando ver un profundo abismo negro, haciendo que los objetos de antes cayeran en él.

-eres un monstruo incluso peor que yo –aseguro este fríamente, dejándola quieta…

… y sin más, la soltó, provocando que comenzara a caer por aquel abismo sin fin, sin dejar de ver a aquella pequeña figura que se alejaba más y más, perdiéndose entre la oscuridad, aunque su mirada de indiferencia se había clavado en ella, traspasándola aun desde la distancia.

Hasta que por fin, dejó de caer, y solo flotaba en medio de la nada, donde reinaba el más absoluto silencio, sin prestar atención a la daga y la cinta que flotaban junto a ella, pues se sentia abrumada, fría y completamente sola en aquel espacio oscuro y vacío.

Se miró una vez más sus manitas, sabiendo que había cometido un terrible crimen. Por lo que, retrayendo sus piernas, y sin poder aguantarlo más, comenzó a lagrimear y a gemir, queriendo despertar de esa pesadilla. Suplicando desde lo profundo de su alma que alguien viniera y la salvara, aunque sabía que nadie lo haría...

Se agarró la cabeza con ambas manos, cerrando fuertemente los ojos, nerviosa, intentando convencerse a sí misma de que nada de eso era real, que solo se trataba de un producto de su imaginación.

Pero el ardor en su pecho, junto con el peso de la culpa y la soledad, todo se sentía tan real que le costaba respirar, mientras aquel vacío parecía querer succionarla para no dejarla ir, por lo que en un último esfuerzo, reunió la poca fuerza que le quedaba para acercar su pequeña mano a su boca, y morderla fuertemente, comenzando a despertar..."




[¡Al fin! no saben cuanto tiempo llevo esperando para publicar esto. pero aclaro de una vez, que es solo un pequeño fragmento de una historia que tengo planeado escribir en un futuro próximo (claro, si las autoras me dan permiso de usar sus personajes ^^').]

[¡Así que estén pendientes por mi próximo proyecto que espero con muchas ansias poder compartir! aunque aún faltan un par de detalles que pulir por aquí y por allá, ¡pero daré lo mejor de mi para que queden conformes!]

[-¿A quién le escribes si tu no tienes seguidores?-]

[¡Déjame en paz Chibi! D:<]